La verdad, es que llevamos unos años de pesadilla en este país debido a la triste crisis en que nos vemos inmersos como consecuencia de la actuación de unos políticos ineptos y en algunos casos corruptos, al igual que sucede con determinados empresarios y banqueros impresentables (vease el caso del anterior Presidente de la CEOE, de los miembros de CAJA MADRID, NCG, CAM, etc.), en los que la corrupción ocupa un lugar preferente.
La actuación de los diferentes Gobiernos, central y autonómicos, surgidos de las últimas elecciones, es decepcionante. Nada del contenido de sus programas se ha llevado a cabo, mas bien podemos decir que han mentido en todos los puntos: Creación de puestos de trabajo, Pensiones, Dependencia, Educación, Justicia. Sanidad, etc.
No nos vale la explicación de que es debido a la “herencia recibida”, pues antes de recibirla ya sabían a lo que se enfrentaban, por lo que podían haber elaborado un programa diferente, que quizás no le hubieran proporcionado los votos recibidos, pero hubieran dado una muestra de honestidad ante lo que se avecinaba.
¿Es normal la actuación de un gobierno que, en lugar de asumir la quiebra de determinadas entidades, se dedican a inyectar dinero a las mismas desde los escasos fondos del Estado, para que se lucren los miembros de sus Consejos de Administración, teniendo que recurrir en última instancia a la Sra. Merkel para que autorice a Bruxelas a concedernos otros 40.000 millones de euros para distribuir en el saco sin fondo de estas entidades?
¿Consideran lógico que la imposición de unas condiciones, que solo parecen conocer el Sr. Rajoy y el Sr. de Guindos, pasen por el despido de 5000 trabajadores, por la disminución de un 40% de las retribuciones a los queden, mientras que los directivos y miembros de los Consejos de Administración siguen manteniendo sus privilegios?.
Nos podíamos haber ahorrado lo invertido por el FROB y el rescate europeo de estas entidades corruptas, que se tenían que haber cerrado y pedir responsabilidades penales a sus nefastos gestores, y dedicar ese dinero a otras necesidades perentorias en nuestro país.
¿Creen que los españoles, muchos de los cuales se han visto estafado con las “preferentes”, pueden aceptar el tener que pagar de su bolsillo, vía impuestos las estafas de unos privilegiados?
¿Es normal que ante esta situación de crisis nos salga el Sr. Ruiz-Gallardón con las tasas que quiere implantar y que imposibilitan a la sufrida clase media poder hacer uso de la Justicia?.
¿Qué explicación se puede dar a las provocaciones de ese “toro bravo”(según él) que es el Sr. Wert, que lo único que hace es enrarecer la triste situación de Cataluña, favoreciendo las propuestas secesionistas del Sr. Mas, que tras las últimas elecciones autonómicas se encuentra atrapado por el Sr. Junquera y cuyas consecuencias son imprevisibles?.
En Madrid, la “herencia recibida” a la que antes aludía, es diferente a la que ha recibido el Presidente González, no electo, de manos de su predecesora, Sra. Aguirre, que puso en marcha una serie de nuevos hospitales, (¿eran necesarios?), para ser explotados por una serie de UTEs a lo largo de muchos años y en condiciones un tanto opacas, y que ahora, el no electo, a través de un Plan de Sostenibilidad impuesto, y quizá solo consensuado con empresas privadas del ámbito sanitario, nos dice que se van a privatizar (“externalizar” según ellos) seis de esos nuevos hospitales que pomposamente inaguró su predecesora, a los que doto de un personal, altamente cualificado procedente de la FUNCIÓN PÚBLICA tan denostada por el gobierno neoliberal del PP madrileño y que ahora no saben cuál será su futuro ante la privatización.
¿Habrá sido el posible compromiso adquirido por la anterior Presidenta de la CAM con esas UTEs, lo que habrá llevado a su dimisión y legar al Sr. González una herencia envenenada?.
¿Ese posible compromiso impide al actual gobierno a no poder atender las reacciones de la población madrileña condensadas en el millón de firmas recogidas en contra del Plan, así como a hacer oídos sordos de las manifestaciones que vienen haciendo todos los profesionales, desde los más de seiscientos Jefes de Servicios hasta los MIR?.
La situación del sistema de asistencia sanitaria que se avecina en Madrid es caótico, y pueda ser que seamos el banco de prueba, para extrapolar el mismo al resto comunidades gobernadas por el PP.
Los españoles nos sentimos estafados por la clase política que nos vemos obligados a soportar como consecuencia del error cometido a la hora de depositar la papeleta en las urnas, y los madrileños, además, por sentirnos cobayas de un experimento que, sin duda alguna, puede llevar a un magnífico sistema sanitario, a una debacle total.
Quiero terminar con algo que parece una utopía: SEÑORES POLITICOS NEOLIBERALES, POR FAVOR, REFLEXIONEN. ESTE PAIS SE LO MERECE.